Sobre las Hemorroides Rectales

by Dr. Edward F. Group III, DC, ND

Hombre Estresado

No solemos relacionar la zona rectal con una limpieza excepcional. El colon, el ano y el recto literalmente están llenos de bacterias. Y pese a todos los desechos y la materia fecal que pasa por ese lugar, a menudo nada más nos limpiamos con papel higiénico seco. Pero el cuidado anal es importante para evitar las enfermedades y la infección. Las hemorroides rectales son críticas cuando las hemorroides están presentes. No solo dan una mayor oportunidad para tener una infección, también hay mayor irritación del tejido sensible cuando la materia fecal no se limpia adecuadamente.

¿De Dónde Vienen las Hemorroides Rectales?

Las hemorroides rectales básicamente son várices de la zona rectal. Normalmente la sangre llena el tejido que rodea el ano para poder controlar los movimientos intestinales. Hacer demasiado esfuerzo debido al estreñimiento u otros factores hace que las venas de los tejidos anales se inflamen y se estiren. Cuando los tejidos anales ya no sostienen estas venas inflamadas, se desarrollan las hemorroides. Las hemorroides rectales pueden dentro del canal anal (hemorroides internas) o debajo de la piel que rodea al ano (hemorroides externas). Aunque pueden ser muy molestas, son bastante comunes. La mitad de los norteamericanos mayores de cincuenta años tienen hemorroides rectales.

Las hemorroides rectales son causadas por actividades que presionan demasiado los vasos sanguíneos del recto. Hacer esfuerzo durante los movimientos intestinales, levantar objetos pesados, falta de ejercicio y pasar mucho tiempo sentado o de pie son causas comunes de las hemorroides. Las embarazadas son particularmente propensas a las hemorroides por los cambios hormonales del cuerpo y el aumento del volumen de sangre que se da conforme el bebé se desarrolla. Los síntomas de las hemorroides rectales incluyen sangrado, dolor y picazón.

El Cuidado de las Hemorroides Rectales

Hay varios cambios en el estilo de vida que usted puede hacer para aliviar los síntomas de las hemorroides. Es esencial evitar el estreñimiento, porque hacer esfuerzo al defecar agrava el tejido sensible. Aumentar el consumo de fibra y agua ayuda a ablandar y aglutinar las heces, facilitando su expulsión. El ejercicio también es importante porque estimula los músculos digestivos y mueve los desechos por el sistema más rápidamente. Y la higiene anal es importante para reducir el nivel de irritación en la zona rectal.

  • Consejo 1 para el Cuidado de las Hemorroides Rectales: Es muy importante mantener las hemorroides y la zona anal limpias. Sin embargo esto no es tan fácil debido al dolor, la comezón y la incomodidad de las hemorroides. Recuerde que el objetivo no es limpiar la zona, sino lavarla. Y aunque las hemorroides pueden dar mucha comezón, es vital que usted no se rasque ni frote la zona. Rascar una hemorroide rectal puede aliviar la comezón por unos segundos. Pero esto garantizará que el tejido se inflame más y los síntomas duren varios días.
  • Consejo 2 para el Cuidado de las Hemorroides Rectales: La clave de lavar el recto es dar suaves golpes en la zona anal con una toalla húmeda y tibia o una toallita para los bebés. No es necesario aplicar jabones fuertes directamente a la zona y no es nada aconsejable usar jabón que contenga perfumes o tintes. Evite tallar el área anal. Lo más fácil puede ser enjuagar suavemente el ano en la regadera o con un bidet. Cuando el área esté limpia, suavemente limpie el ano con una toalla o con una tela absorbente. Aplique mucho talco para que la zona esté seca y permita que los tejidos inflamados se muevan con libertad entre ellos.
  • Consejo 3 para el Cuidado de las Hemorroides Rectales: La zona anal puede ser especialmente sensible a los tintes y a los perfumes, especialmente cuando hay hemorroides. Evite el papel higiénico que contenga tintes y perfumes, y no use papel que sea muy áspero. Las toallas humedecidas (como son las Tucks) pueden ser útiles para limpiar el área anal después de tener un movimiento intestinal.

Cuidado de las Hemorroides: Hemorroides Externas

Las hemorroides externas del recto no suelen requerir un tratamiento especial a menos que se revienten y se vuelvan trombosadas. Una hemorroide trombosada o coagulada se convierte en un bulto extremadamente doloroso en el área anal, lo cual dificulta mucho la limpieza. Si la zona es muy sensible al tacto, dese un baño tibio de asiento para que las hemorroides estén limpias y alivie el dolor y la inflamación en el área.

Es posible que la piel que cubre el bulto se reviente, causando sangrado rectal y un dolor intenso. Vigile en especial su higiene anal si esto sucede, porque la zona es susceptible a infección. Vea a su medico si el sangrado rectal no parece estar vinculado a la hemorroide rectal, o si no disminuye en unos días.

El bulto de una hemorroide coagulada generalmente desaparecerá en una semana pero después de que el coágulo de una hemorroide trombosada desaparece o es removido, la piel que cubre las hemorroides rectales puede permanecer estirada y deforme, formando un pliegue. Los pliegues de la piel también pueden inflamarse y doler y puede ser muy difícil limpiarlos. Su médico podrá remover el pliegue si surgen problemas como son la irritación de la piel, la comezón y el ardor.


Comments are closed.

Estas declaraciones no han sido evaluadas por la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés). La información y las declaraciones hechas son para propósitos de educación y no pretende sustituir el consejo de su médico profesional. Este sitio web contiene enlaces a sitios web operados por otras partes. Estos enlaces se proporcionan para su conveniencia y referencia solamente. No somos responsables por el contenido o productos de cualquier otro sitio.

© 2018 • Todos Los Derechos Reservados • Remedios para las Hemorroides